EL Green

El Green.  Aquí es donde se gana.

Muchos jugadores amateurs de golf están obsesionados con la distancia y la “supuesta” importancia que tiene el poder llegar lo más lejos posible para poder usar un palo “más cómodo” como el pitch o sandwedge para llegar a Green y controlar la bola. Es por esta razón que la mayoría de su entrenamiento se centra en el Driver, antes que el juego corto.

¡STOP!. Esperar un segundo vamos a desgranar por partes una ronda de golf y veamos donde reside la parte verdaderamente importante de este juego.

En un campo de par 72 (por lo general) contamos con 4 (pares 5), 4 (pares3) y el resto son pares 4. Bien sabiendo esto empecemos a descartar en cuantos hoyos usamos de verdad o tenemos la necesidad absoluta de usar el Driver.

Si quitamos los pares 3, nos quedan 14 hoyos en los que podríamos usar el Driver. De esos 14 hoyos, digamos que estamos obligados en todos los pares 5  a usarlo, ya solo nos quedan 9 hoyos y aun así, no todos los pares 4 necesitan usar el driver. Hay algunos más exigentes o más técnicos con calles estrechas que demandan un golpe más seguro como puede ser el hierro o incluso un híbrido, pongamos que son un 50 % de los hoyos de par 4, ya solo nos quedan 4/5 Hoyos.  (Os recomiendo leer las tres entregas anteriores tituladas “Juega de Green a Tee y no al revés”, donde se aborda ideas sobre cómo jugar un hoyo con una buena estrategia.)

Por tanto sumando todos los descartes tenemos 8 o 9 salidas en la que tendremos una necesidad real de usar El Driver y eso son 8/9 golpes en nuestra tarjeta final. Más o menos un 12% del total de nuestros golpes.

Veamos ahora los golpes en Green. La media normal por hoyo  es de 2 putt, con lo cual en 18 hoyos estamos hablando de una alta probabilidad de que 36 de nuestros golpes se den en el Green. Eso supone un 50% de todos los golpes de nuestra partida. ¿Seguro que seguimos prefiriendo entrenar más nuestro Driver?

Este deporte no se basa en la perfección de nuestra técnica/swing, se gana siendo el que menos errores cometa a lo largo de la partida. (Sin desatender nuestra técnica por supuesto).

Mi filosofía de entrenamiento;

“Mentalmente no hay nada que agigante más nuestra confianza que sentir que todos nuestros putts entran en ese pequeño hoyo. Nuestro juego corto define que tan buenos jugadores de golf somos, es la base de nuestro swing. Un buen juego corto hará que nuestro juego largo pase al siguiente nivel, pero un gran juego largo, no mejorará nuestro juego corto.”

Es hora de entrenar lo verdaderamente importante.

El Green, aquí empieza y acaba todo.

Aquí es donde se gana…