El rey de los gatos

Este fin de semana hemos asistido a una lección de superación absoluta protagonizada por Tiger “Superman” Woods, tras 2 años en el dique seco buscando relanzar su juego y luchando contra todo tipo de adversidades, Tiger Woods parece por fin haber recuperado algo de su fineza desplegando un grandísimo juego corto en el Valspar Championship.

El tigre no gana desde agosto de 2013 en el World Golf Championship-Bridgestone Invitational. Donde obtuvo su 79 victoria en el PGA Tour y amenaza el record personal de Sam Snead con 82 victorias en el circuito americano.

Muchos son los detractores que han enterrado a la estrella del golf después de su retirada el año pasado del Omega Classic de Dubái por “espasmos en la espalda” y por sus últimas intervenciones quirúrgicas , (4) para ser exactos, la última de ellas siendo una fusión que ha obligado al californiano a reajustar su swing para evitar presión en la parte lumbar de la espalda.

Ahora con este nuevo swing podemos ver que ha sacrificado un poco de rotación de las caderas y ha apostado por una mayor acción de brazos de tal forma que el jugador ha logrado reducir el estrés sobre la zona afectada y de hecho no ha sacrificado ni un ápice de potencia, (logrando alcanzar las 129 mph, unos 207km/h y no ha sido superado por nadie en este torneo),  pero sí que debe reajustar su capacidad de coger calles en regulación ya que a día de hoy podríamos decir que esta es la parte de su juego que más enfoque necesita.

Sin duda alguna Tiger Woods ha vuelto con hambre y busca reengancharse a su mejor nivel competitivo, buscando abordar esa meta final por la que tanto ha luchado que no es otra que superar en “majors” al grandísimo Jack Nicklaus “The Golden Bear” (El oso dorado), con 18 en su haber, por los 14 que tiene Tiger Woods a día de hoy.

Mirando las últimas semanas del PGA con la victoria del “Mago Zurdo” Phil Mickelson en un espectacular playoff contra Justin Thomas y las carreras de golfistas como Vijay Sing (el cual gano hasta en 22 ocasiones después de sus 40) podemos ver un futuro esperanzador para Tiger Woods que ha demostrado estar en forma y certifica que sigue habiendo mucho golf más allá de los 40.

El magnetismo de Tiger sigue intacto solo hay que ver los números de audiencia televisiva de este último torneo y de la afluencia de personas que se congregaron para ver los primeros zarpazos de la fiera. Tanto es su poder de convocatoria que este fin de semana Tiger salió a jugar en la penúltima partida dejando al partido estelar casi sin espectadores.

Tras el Valspar Championship Tiger Woods se centra en su próximo torneo, el Arnold Palmer Invitational en Bay Hill Club and Lodge, el jardín del Edén para Tiger Woods, donde ha logrado hasta 7 victorias y busca alcanzar su octava en este campo y su 80 en toda su carrera y es de esperar un lleno absoluto. Tras casi 4 años de ausencia incluyendo el último torneo donde se brindó homenaje al queridísimo Arnold Palmer, Tiger Woods ayer atendiendo a los medios, (tras firmar un -9 total y quedarse a uno de forzar un playoff contra el británico Paul Casey), confesaba lo mucho que le dolió no haber podido estar en el torneo el año pasado y afirma sentirse preparado para una nueva batalla en Orlando (Florida), que tanto le ha dado y donde la TIGERMANÍA sigue viva e intacta.

El Rey de los Gatos vuelve a casa…

 

Autor de la imagen: Cliff Welch